Los gatos son animales extremadamente precavidos y al mínimo síntoma de que pueden estar en peligro se van a alarmar. Este estado en el que entran, en mucho casos, les produce miedo.

El miedo es su fuente motora para salir lo más rápido posible de un lugar en el que se sienten intimidados o sacar sus armas más “destructivas” para acabar con el supuesto enemigo.

¿Por qué se asusta un gato si está en un lugar seguro?

Partiendo desde el punto de vista de que el gato se encuentra en su hogar con su familia, probablemente te puedas sentir confundido. Principalmente porque el hogar es el lugar más seguro donde pueden estar.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que los felinos no tienen esa capacidad de razonar que tenemos nosotros. Ellos no pueden entender que en casa van a estar a salvo, pero lo que sí entienden es que estando en tu presencia sus probabilidades de sobrevivir son mucho más altas y eso les hace sentir relajados.

¿Eso quiere decir que no entienden que no hay enemigos cerca?

Así es. Si te das cuenta, los gatos llevan muy mal las mudanzas porque eso quiere decir que el ambiente es totalmente nuevo. Cuando un felino llega a un nuevo territorio lo primero que hace es buscar escondites donde poder resguardarse a salvo y patrullar la casa poco a poco hasta conocerla como la palma de su mano.

Tu gato se siente seguro en la casa en la que está porque se la ha caminado continuamente y porque la conoce perfectamente además de que tú estás en ella y eso quiere decir que estás ahí para protegerle.

¿Qué pasa si mi gato es adoptado?

Esto aumenta drásticamente el estrés del felino porque no solo siente que tiene que protegerse de los “posibles enemigos de la casa” sino que tampoco te ve como una figura protectora todavía. Esto hace que desconfíe de ti y probablemente le cueste acercarse a ti hasta pasado un tiempo.

Es esencial en esos momento que le proporciones todo lo que necesita: comida, agua fresca y un arenero limpio. El tema de la confianza llega con mucha paciencia y mucho amor. La clave es que no lo presiones a tener un vínculo cercano contigo cuando aún no se siente preparado.

Dale su tiempo y que sea él el que se acerque a ti en busca de mimos. Si quieres saber más detalles de lo que necesitas antes de adoptar un gato, te dejamos este enlace

¿Cómo puedo saber si está con miedo entonces?

El miedo en un gato se puede apreciar por su lenguaje corporal. No es muy complicado observar el miedo en la mirada de un gato o en su comportamiento. Vamos a dejarte una lista de indicios que señalan que tu gato tiene miedo.

Tu gato se esconde

Como indicábamos antes, si tu gato se esconde es porque no considera que el entorno o tú sean aún amigables. Tienes que darle tiempo en caso de que sea un gato adoptado o un cachorro.

Si es tu gato, probablemente haya visto algo o te hayas movido de una manera que le haya asustado. Dale el tiempo que necesite y deja de hacer lo que estabas haciendo para eliminar una posible causa que lo esté atemorizando.

Su pelo se eriza

Cuando tu gato tiene el pelaje erizado es porque algo le ha generado mucho miedo. Esto se puede ver muy bien cuando un gato es asustado y pega un saltito acompañado de su pelo erizado.

Por supuesto, no hay que asustar nunca a un gato porque aunque a los seres humanos nos parezca una broma, para ellos no lo es y generan ansiedad.

Sus bigotes y sus orejas se van hacia atrás

Cuando los bigotes y las orejas se ponen hacia atrás es porque tu gato se siente amenazado o con miedo. Es otro indicio muy conocido y hay que tenerlo en cuenta porque es uno de los más visibles.

La cola se mueve de manera abrupta y arquea el lomo

Estas dos señales suelen ir acompañadas del pelaje erizado y son otras de las señales claras que indican que tu felino tiene miedo. Lo mejor es dejar lo que estábamos haciendo o simplemente no compartir la misma habitación hasta que se calme.

Esto lo decimos porque un gato con miedo puede reaccionar de manera instintiva y puede hacernos daño sin querer. Esto suele suceder cuando tenemos que meter a los gatos en su transportín porque ha habido un incendio y no hay tiempo que perder, por ejemplo.

Se queda quieto y mantiene los ojos muy abiertos

Cuando un felino tiene mucho miedo lo primero que hace es quedarse quieto para no dar pistas a su presa de por dónde puede andar y abre mucho los ojos para poder observar mucho mejor todo lo que le rodea.

Además, si hay poca luz es muy normal que sus pupilas se dilaten para (precisamente) ver mucho mejor.

Comienza a bufar o a lanzar zarpados

En general, si tu gato comienza a bufar es porque algo no anda nada bien. No solo puede tener miedo sino que está dispuesto a defenderse. Si el bufido va directamente dirigido hacia ti, lo mejor es que abandones la habitación hasta que se calme. Debes hacerlo poco a poco y sin acercarte a él.

Como comentábamos, un gato con miedo puede actuar bajo el instinto de defensa y puede comenzar a lanzar zarpazos, saltar e incluso morderte. No es que lo haga a propósito, pero algo le está haciendo sentir amenazado y hará todo lo posible por defenderse.

Puede orinarse o hacer heces

En situaciones donde tu gato entre en pánico los esfínteres pueden dejar de funcionar. Esto ocurre también con humanos y si te das cuenta muchos de los puntos pueden coincidir con acciones que hace el ser humano solo que el contexto es diferente.

Los gatos, en ocasiones, se sienten confundidos por algún movimiento que hacemos o porque creen haber visto algo y pueden ponerse en estado total de alarma. Es por eso que lo mejor es alejarnos si es que se están confundiendo con nosotros. Si hay algo que le hace sentir amenazado que no eres tú, lo más seguro es que estar cerca de ti les haga sentir mucho mejor así que ponte cerca y acarícialo.

¿Conocías estos 7 señales de que tu gato tiene miedo? Déjanos un comentario para que podamos leerte 🙂