Es muy habitual que al llegar a casa el gato haya tirado algo al suelo, haya rascado algún mueble que no debía o cualquier otra situación similar, pero castigar a tu gato nunca es una opción. Parece que muchos tienen «técnicas secretas» o estrategias que utilizan para que supuestamente sus gatos no vuelvan a cometer las mismas faltas. No vale de nada utilizar el castigo y el regaño para que tu gato te haga caso. Los felinos no funcionan así y nunca van a mejorar si utilizas esos métodos. Esto lo único que hace es empeorar la situación. La clave para que tu gato te haga caso es mucho más sencilla y amable. Por lo tanto, presta atención a lo que te contamos a continuación para entender el porqué de que no te entiendan cuando les regañas.

Castigar a tu gato no tiene efecto porque no es humano

Las razones por las que no debes castigar a tu gato nunca Esto sabemos que es una cuestión de obviedad, pero es cierto que en muchos casos se nos olvida. Pensamos que los felinos tienen la capacidad de entender las demandas que ejercemos sobre ellos con agresividad. En ocasiones, hay personas que incluso llegan a gritar a sus gatos pensando que así van a ser más efectivos. Los felinos son animales que no comprenderán nunca nuestros gritos ni castigos. Lo único que conseguimos con eso es desarrollar miedo en ellos y hacer que luego no confíen en nosotros. Es lo peor que podemos hacer.

Los gatos no necesitas gritos ni agresividad ni tampoco cualquier otro ser vivo incluyendo al ser humano. Lo que necesita un felino es amor y paciencia. Necesita una personas que lo premie cuando hace algo que es positivo para la convivencia. Es por eso que la mejor manera de educar a un gato es mediante el refuerzo positivo.

Un ejemplo de cómo educar a tu gato

Las razones por las que no debes castigar a tu gato nunca Castigar a un gato ya hemos dejado claro que no funciona, por mucho que algunas personas se empeñen. Si, por ejemplo, tu gato se está afilando las uñas en el sofá y prefieres que lo haga en el rascador, lo primero que tienes que hacer es premiarlo cuando use el rascador. En algún momento del día lo utilizará (por mucho que le guste el sofá) y en ese instante será cuando tengas que darle su golosina favorita. Esto hará que enlace a usar el rascador con el sentimiento positivo de recibir su golosina predilecta. Esto a su vez, hará que comience a utilizar más el rascador. También existen otros remedio naturales que puedes intentar para que no marque las zonas de la casa que quieres conservar en buen estado. Se dice que los olores cítricos alejan a los gatos. Puedes poner un poco en esas zonas del sofá que quieres conservar, pero tampoco pongas cítricos por toda la casa porque entonces puede convertirse en una situación estresante para el felino.

¿Qué otra cosa puedes hacer para no castigar a tu gato?

Las razones por las que no debes castigar a tu gato nunca Hay muchas cosas que se pueden hacer para educar a tu gato poco a poco. Sin embargo, hay una cuestión que debemos repasar siempre y es si hemos puesto empeño en qué texturas tienen los objetos y dónde colocamos los recursos. Es importante que si tu gato rasca el sofá observes si el rascador que tenéis es útil, está bien colocado, tiene una buena textura etc. Es importante también mantener la coherencia de las acciones. Si le das una golosina al utilizar el rascador, nunca se la des cuando utiliza el sofá. Si no quieres que coma de la mesa, no caigas rendido ante sus maullidos y le des algún día de comer porque luego pensará que puede hacerlo en cualquier situación. Hay que mantener la coherencia, dar mucho amor y mucha paciencia para que un gato pueda educarse en condiciones. ¿Conocías estas razones por las que nunca debes castigar a tu gato? Déjanos un comentario para que podamos leerte y si te ha gustado no dudes en compartir el artículo utilizando los iconos de redes sociales inferiores ⬇🐱💚