Así es, los humanos tenemos conductas que aterran a los felinos. Ahora bien, está claro que no lo hacemos a propósito y todo esto tiene una solución fácil que es el aprendizaje a base de informarse.

Los seres humanos y los felinos tenemos formas muy diferentes de vivir. Hay que tener en cuenta que los humanos hemos evolucionado para poder sacar razonamientos, análisis y conclusiones muy avanzadas. Sin embargo, los gatos no y es por eso que muchas veces esperamos lo mismo de ellos, pero eso no es posible.

Por lo tanto, en este artículo vamos a explicarte qué cosas aterran a los gatos que podemos llegar a hacer y cómo solucionarlo.

Los cambios en la rutina y en los hábitos

Consejos para lleva a cabo tu mudanza al hacer una reforma

Los felinos son criaturas de hábitos y les encanta seguir una rutina. Es complicado para ellos tener que acostumbrarse a nuevas cosas porque les gusta tener el control de la situación y eso solo se consigue viviendo una vida a la que ya estás acostumbrado.

Es por eso que generan mucha ansiedad cuando tienen que vivir mudanzas (el máximo terror de los gatos) o cuando se les cambia el horario de las comidas, por ejemplo. Podríamos seguir con un sinfín de ejemplos ya que cualquier cosa que cambies, el gato va a tener que procesarlo.

Es fácil que tu gato pueda desarrollar ciertas conductas insanas con la comida debido a la ansiedad. Te dejamos un enlace para que puedas seguir aprendiendo de ello

El volumen alto de la música o el ruido ambiente

Detenido un joven que encerraba a su madre mientras hacía fiestas con amigos

El primero es el más terrorífico de todos y es que los felinos tienen un oído increíblemente potente. ¿Qué pasa si pones la música a todo volumen? Tú gato va a recibir unos niveles de estrés increíbles porque no va a tener escapatoria.

Los humanos, con nuestras manos, tenemos ciertos recursos para intentar aislarnos del ruido como es colocar almohadas en los oídos o ponernos tapones. Ahora bien, ¿qué pueden hacer los gatos? No pueden hacer nada.

Ya te puede imaginar el estrés que tiene que ser querer estar tranquilo y no poder porque tu humano está poniendo música muy alta. Esto es algo esencial a la hora de querer y respetar a tu gato. Puedes ponerte cascos o ponerte en una habitación con la puerta cerrada y el volumen más bajo.

Los abrazos apretados

Abrazar a un gato es más peligroso de lo que te imaginas, ¡tu vida peligra! | TVNotas ¡Irresistible!

Vamos a matizar con la palabra “apretados”. No todos los abrazos tienen las mismas connotaciones para los gatos. Hay que tener en cuenta que los gatos son animales muy precavidos y no les gusta sentirse apresados por el hecho de que si alguna amenaza apareciese, ellos tendrían que tener una vía fácil de escape.

Si los abrazamos muy fuerte, sienten que no pueden salir de ahí y se agobian. Es por eso que normalmente acaban poniéndose nerviosos y removiéndose hasta que los sueltas. Por lo tanto, si vas a darle un abrazo que sea muy abierto, casi como si lo estuvieras sosteniendo con un solo brazo o apoyándolo sobre tu hombro con una salida fácil.

La mirada de duelo

Lenguaje de las miradas de los gatos - Canal Mascotas

Esta mirada es aquella que hacemos cuando nos quedamos mirando fijamente al gato. Quizá pensemos que para nosotros es un símbolo de vínculo emocional, pero para los gatos esta mirada es sinónimo de desafío. En el mundo animal, una mirada sostenida en el tiempo quiere decir que no tienes miedo y estás dispuesto a enfrentarte al adversario.

Tu gato, que te tiene como una persona que le protege y le quiere, se siente intimidado si hacemos este tipo de miradas. Por lo tanto, lo mejor es mirar al felino, pero apartar rápidamente la mirada hacia otro lugar.

Los castigos y las bromas sorpresa

Cómo ayudar a un gato asustado | Noti Gatos

Hay que tener en cuenta que los gatos no entienden el castigo y solo le genera un malestar que acaba transformándose en estrés y ansiedad. Los gatos solo aprender por refuerzo positivo que quiere decir que cada vez que hacen algo bien, si les premias, van a asociar eso que han hecho bien con una sensación positiva.

El castigo, sin embargo, no conduce a nada salvo a confusión, ansiedad, estrés y frustración. Además de que el castigo es realizado por personas que son malas personas y carecen de empatía. Todos podemos tener un mal día, pero de ahí a castigar a un gato, no hay color.

Tampoco llevan bien las bromas sorpresa. Esas supuestas bromas son muy pesadas para los gatos porque ellos no son capaces de entender que están viviendo una broma. Solo el ser humano entiende el concepto mientras que los gatos se creen que están viviendo una amenaza real por lo que sufren de mucho estrés y ansiedad. Por lo tanto, nada de bromas.

¿Conocías estas 5 cosas que aterran a los gatos? Déjanos un comentario para que podamos leerte.